*Escribe Cintia Monaco, politóloga y abogada de la CADH.

El Día de los Derechos Humanos se celebra cada 10 de diciembre, coincidiendo con la fecha en que la Asamblea General adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos, en 1948. Por otro lado, nos adentramos a los últimas horas de una etapa política signada por el macrismo, y por eso es  importante hacer un párate y evaluar qué sucedió con los derechos humanos durante esta gestión de estado en materia de DDHH.

Ciertamente ésta materia estuvo signada por el desprecio liso y llano en todas las aristas que implican los DDHH, tanto sea en relación a las políticas de memoria, como a los DESC, que son derechos actuales que hacen a una vida digna cotidiana.

Por eso, ante todo, creo importante antes hacer un recordatorio básico: los derechos humanos, son todos derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición; sean éstos los derechos civiles y políticos; el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales; el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; los derechos colectivos. Todos éstos derechos mencionados son derechos humanos, y son “indivisibles, interrelacionados e interdependientes” porque el avance de uno facilita el de los demás.

La etapa que cerró el kirchnerismo, nos dejó avances importantes en muchas materias, dados por la persistente movilización popular y  por la elaboración parlamentaria hecha en forma transversal, por la que se sancionaron leyes claves en pos de más derechos para la comunidad  como la ley de medios, la ley de matrimonio igualitario, la ley de fertilización asistida, así comola derogación de aquellas repudiables leyes de Obediencia Debida y de Punto Final; se recuperó la ESMA como espacio de la Memoria; se renovó la Corte Suprema de Justicia de la Nación; se enterró el ALCA para América Latina; entre varios avances más. Durante el macrismo, no podemos encontrar sumas en este sentido, en general, o se quitaron derechos, o se construyeron mayorías defensivas para resistir dicha quita.

A continuación, cuando Mauricio Macri ya estaba en su campaña presidencial expresó una frase desdeñable al respecto: «Voy a terminar con el curro de los Derechos Humanos». Y ya como presidente, aseguró que no le interesaba el número de desaparecidos y relativizó que fueran 30000. Así, durante su gestión, Macri junto a Avruj, recortó fondos, achicó programas, redujo personal, empoderó a las FFAA, intento «mover» el feriado del 24 de Marzo y hasta aplaudió al principio la fallida amnistía impulsada con el fallo de la CSJN, con la aplicación de la Ley de 2×1 para los represores; y no obstante ello, se produjeron la detención ilegal de Milagro Sala, la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado cuyo principales sospechosos son miembros de Gendarmería, también se dio el asesinato de Rafael Nahuel a manos de la Prefectura, entre otros crímenes de estado.

En ese contexto, según  la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad y por el Cels, de las 3225 personas imputadas en causas de lesa humanidad, 915 fueron condenadas y 144 absueltas, y hay 655 procesados que aún no han sido juzgados. Y en 2018 y 2019 la justicia dictó sólo 18 y 19 sentencias, respectivamente, en juicios por crímenes de lesa humanidad. 

Durante estos 4 años vimos atónitos la aparición de los desmontes masivos, los incendios, ante lo cual el ministro/secretario de ambiente enfrentó a puro rezo y no mucho más; así como los agrotóxicos, los que generan  a su vez otras violaciones de derechos humanos como desalojos, violencia y vulneración de derechos a comunidades campesinas del interior y comunidades indígenas, y aun así, el mismísimo presidente salió en persona a relativizar esto frente a fallos judiciales que intentaban poner algún límite, en provincias como Entre Ríos.

En otra lista de falencias, podemos incluir el histórico drama estructural del país que el macrismo tampoco vino a resolver: la pobreza de ingresos, de vivienda, de acceso al agua potable, de transporte, de educación y salud. La pobreza se disparó 7 puntos durante el último año y en el tercer trimestre llegó al 40,8%, el peor nivel de la década. Así lo afirmó un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina ( UCA), que encabeza el especialista Agustín Salvia. La indigencia llegó al 8,9%. Así el Gobierno de Mauricio Macri se despide con más de 18 millones de argentinos que no logran satisfacer sus necesidades básicas; en sus cuatro años de mandato casi 5 millones de personas pasaron a ser pobres. Además, casi 2 millones cayeron en la indigencia en el mismo lapso. El ODSA lo explicó así: “Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajustes acordadas con el FMI explican el deterioro. En este contexto, la evolución de los ingresos laborales y no laborales de los hogares de sectores medios bajos quedaron por debajo de los aumentos que experimentaron los precios de bienes y servicios de consumo básico, lo cual explica el fuerte aumento de la pobreza”. Sobresale como núcleo central el conurbano bonaerense, donde el 51,1% de las personas vive en hogares pobres. Y entre los niños, niñas y adolescentes, la pobreza trepó al 59,5%.

Otra materia muy endeble, es lo que hace a los derechos de las mujeres. Todos los días escuchamos casos de femicidios o mujeres violentadas por sus parejas. Poco después de que Patricia Bullrich celebrara en su cuenta de Twitter un supuesto descenso en las cifras de femicidios, el repudio y la desmentida no tardaron en llegar. Referentes feministas, organizaciones de la sociedad civil y un registro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación refutaron los datos publicados por la ministra. Los medios masivos de comunicación dudaron de su palabra y, a pocas horas de la publicación de los datos, tres femicidios se dieron a conocer en todos los noticieros de televisión. La realidad puso en jaque a la legitimidad de la palabra oficial. Desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” dieron a conocer las cifras de femicidios en Argentina entre el 1 de enero y el 30 de noviembre del 2019, elaboradas a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país. Así, se registraron 297 casos, solo en lo que va del año, en todo el país. La provincia con más casos es Buenos Aires, con 106, seguida de Santa Fe (27) y Córdoba (26). El Chaco tiene hasta el 30 de noviembre 15 casos de femicidio. Algunos datos destacados: 297 femicidios entre el 1 de enero y el 30 de noviembre, 22 mujeres asesinadas en el mes de noviembre, 1 mujer asesinada cada 27 horas en lo que va del 2019, 63% de los femicidios fueron cometidos por las parejas o ex parejas de las víctimas. En lo que va del año 267 niños perdieron a sus madres como consecuencia de la violencia machista. A su vez,  según el REGISTRO NACIONAL 4 AÑOS DEL NI UNA MENOS DE FEMICIDIOS, elaborado a partir de medios gráficos y digitales entre el 3 de junio del 2015 y el 20 de mayo del 2019, la gestión del actual gobierno de Cambiemos registra en su haber 1071 femicidios, dentro de los cuales 136 corresponden a femicidios vinculados de mujeres, niñas, varones y niños, lo que arroja 1 femicidio cada 28hs. “No hay nada que celebrar. Bullrich hace un anuncio desde una lógica parada en una idea de abordar el femicidio como cualquier otro homicidio, desde una perspectiva de política criminal, que nada tiene que ver con entender el por qué de estos asesinatos cuyas causas están arraigadas en esta sociedad machista que se sostiene en la asimetría en las relaciones de poder”, explicó Raquel Vivanco, presidenta del Observatorio.

No creo que debamos conformarnos con lo que hay; hay generaciones enteras de argentinos/as que queremos trabajar en otro rumbo, con la renovación política, la equidad de género, el reconocimiento y garantía de más derechos humanos y la distribución de la riqueza, como norte. En la elaboración y recorrido de ese camino colectivo nos encontramos.