«La deuda es con nosotras y nosotres» es la consigna que se levantará durante el paro y movilización de este 8 de marzo. La misma viene a demostrar  que es momento de discutir nuestros destinos y discutir los programas económicos y sociales en los que se reproducen cadenas de violencias que acaban con nuestras vidas. Vidas que históricamente han estado condicionadas por un sistema patriarcal, colonial y capitalista. No nos callamos y paramos.

Esta semana hemos seguido con mucha expectativa el desarrollo de la audiencia por los Recursos de Casación presentados por la Fiscalía y la Querella de la familia de Lucia Pérez, la piba de Mar del Plata drogada, violada y asesinada, cuyo femicidio aún sigue impune debido al irresponsable accionar de los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Mar del Plata.

https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2020/03/06/pidieron-a-casacion-que-se-realice-un-nuevo-juicio-a-los-dos-hombres-que-fueron-absueltos-por-la-muerte-de-lucia-perez-en-mar-del-plata/

En paralelo, hace más de un año desde la CADH venimos impulsando el Jury de Enjuiciamiento contra dichos jueces, quienes con su sentencia, han demostrado su total desapego a la normativa nacional e internacional que dispone la investigación, juzgamiento y sanción de toda violencia contra las mujeres.

Reiteramos nuestra exigencia de que el Tribunal de Casación ponga fin a esta situación, revocando una sentencia absurda, basada en estereotipos de genero, que puso énfasis en la victima y no en sus femicidas.

Cuando ello ocurra, el Jurado de Enjuiciamiento no tendrá más remedio que suspender y luego destituir a dichos jueces.

No tenemos dudas de que en nuestro país ya no hay lugar para Jueces machistas, flexibles con los femicidas, y puritanos contra aquellas mujeres libres, como lo era Lucia. El movimiento de mujeres y disidencias de Argentina para y se moviliza en este día para seguir pensando y construyendo un nuevo orden de mundo, donde se rompan las retóricas que subalternizan e invisibilizan nuestros cuerpos y sus prácticas.


Vamos a seguir luchando por ello.